Muchas personas eligen el ladrillos como forma de ahorro, los más en adquirir su primera y segunda vivienda, siendo ellos mismos sus propio inquilinos, con la ventaja de evitarse impagos, destrozos, ahorrando en impuestos, y llegado el caso, teniendo disponibilidad inmediata para desalojarla y ponerla a la venta o en alquiler en caso necesario.

Adquirir viviendas para uso propio es una de las formas sensata de ahorro y por ello miles de españoles la eligen como sistema principal de inversión. Otros compran viviendas con la intención de alquilarla, pues, pese a los augurios, siguen considerando el ladrillo una forma sólida de invertir, mas tranquila y menos arriesgada entre las pocas alternativas al alcance del pequeño ahorrador.

Quien esté en la situación co comprar para alquilar, debe estudiar soluciones diferentes a la adquisición de viviendas, como locales comerciales, oficinas, naves industriales y otro tipo de inmuebles. Especialmente interesante es la adquisición de plazas de garaje. Cinco o seis plazas de garaje viene a costar lo que una vivienda modesta, y su rendimiento en alquiler es equivalente.

Esta solución presenta algunas claras ventajas, como escasos gastos de comunidad, resultar sencillo y sin trauma humano gestionar impagos, tener fácil la actualización de la renta y sobre todo, permitir adquirir y vender las plazas de forma escalonada, de modo que se ajuste la adquisición del patrimonio en cada instante a la capacidad real de ahorro de nuestra economía evitando por igual, el embarcarnos en deudas de importancia. como pasar a tener en caso de desinversión un gran capital sin facil colocación

A cambio presenta la desventaja que la administración exige algo más de trabajo, pues no es igual gestionar y controlar un único alquiler y un solo pago mensual que media docena de ellos.