El pasado 1 de abril entró en vigor una nueva forma de ver la factura de la luz lo que ha hecho que, con tantos cambios, los consumidores no sean capaces de saber bien lo que tienen (y pagan sin más). De hecho, según la OCU parece que el 25% de las personas no saben lo que tienen controlado y eso hace que se esté pagando de más por algo que ni se conoce.

Así que hoy te vamos a dar algunas claves para que conozcas los detalles y sepas interpretar la factura de la luz que te llega a casa. ¿Preparado?

Si tienes una factura a mano echa un vistazo a lo siguiente:

  • En la parte superior de la factura están los datos necesarios para reclamar o hacer gestiones. A la derecha están tus datos personales y, a la izquierda, el periodo de facturación, el número de la factura, tu contrato de suministro, cuándo se emitió y el cobro de la factura. También tienes un número NISS que es el “número de identificación del suministro”.

  • Después tienes un resumen de la facturación con los servicios contratados (y el IVA que corresponde) y el gasto total.

  • En cuanto a los datos de facturación aquí irá la información para cobrar o pagar el recibo.

  • Por último tendrías el historial de consumo para saber qué meses has gastado más luz y cuáles menos.

Debes tener en cuenta que hay varios tipos de tarifas de la luz:

  • Fijo anual. Es de un único precio por kilovatios las 24 horas del día, y todos los días del año.

  • Discriminación horaria. Existen precios diferentes según el horario que se tenga. De esa forma, cuando más luz gastamos, suele ser cuando es más cara.

  • Mercado libre

  • PVPC. Es la conocida como Precio Voluntario al Pequeño Consumidor. Antes era la tarifa de Último Recurso.

Así que ahí tienes lo que sería el recibo de la luz y donde te tienes que fijar más. Desde luego, si ves algo que no debería estar o que no es la tarifa que tú querías, lo mejor es que te pongas en contacto con ellos para aclararlo no vaya a ser que estés pagando de más.

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