A través de este artículo, Top Certificación Energética (TCE), plataforma de certificación energética a nivel nacional expone cual es la situación del certificado energético en España después de transcurridos 5 meses desde que entrara en vigor el RD 235/2013 que regula la certificación energética de edificios.

El objetivo de TCE es poner en comunicación a propietarios que necesitan el certificado energético de su vivienda con los técnicos mejor preparados y formados en certificación energética dentro de las inmediaciones de la vivienda a certificar. Han desarrollado este trabajo desde la entrada en vigor del citado real decreto, han gestionado muchos presupuestos y certificados energéticos, en todo este tiempo también han visto lo mucho que ha cambiado el mercado y la situación.

Las palabras de TCE, nos confirman que la evolución del mercado de la certificación energética de viviendas ha cambiado mucho en muy poco tiempo.

A comienzos de años, había buenas expectativas por parte de muchos técnicos, sobre todo arquitectos, ingenieros, y aparejadores que consideraban que la certificación energética de edificios podía aliviar la pésima situación en la que se encontraban y se encuentran los profesionales de la construcción. En aquel entonces podías encontrar una oferta enorme de formación y cursos orientados a manejar los programas informáticos que se emplean para la redacción del certificado energético.

A mediados de abril se anunciaba la entrada en vigor oficial del esperado Real Decreto 235/2013, a pesar de que la sociedad sabía poco o nada del certificado energético las previsiones indicaban que iban a necesitarse muchos técnicos especialistas para certificar viviendas.

En la actualidad, 5 meses después de que el certificado energético entrara en vigor, no todo va como nos habían prometido. Por desgracia, sigue habiendo mucho por hacer en cuanto a información y asesoramiento en la materia entre la población, tarea que debería haber realizado el gobierno y que no ha hecho, más aun cuando afecta a muchos ciudadanos y profesionales.

Respecto a si el volumen de trabajo es el esperado, debemos que decir que hay trabajo en la certificación energética de edificios, lo malo que no en las condiciones que debieran y deseábamos, además, los técnicos han emprendido una guerra de honorarios que solo nos perjudica a nosotros.

La situación dominante que tienen los bancos, las cajas y las empresas inmobiliarias para negociar con ventaja e imponer tarifas ridículas a los técnicos, han favorecido el hecho de que los honorarios de 250 Euros, de los que todos partían en un principio para el certificado energético de una vivienda tipo, hayan bajado drásticamente. Si a esto le añadimos que a los técnicos no les llega todo el trabajo que se les había prometido por culpa de la fuerte competencia, encontramos que algunos de ellos hablan con desanimo de la certificación energética.

TCE pide tanto a los propietarios de viviendas como a los técnicos especialistas paciencia. El tiempo facilitará que el certificado energético se asimile y se comprenda, antes o después el mercado evolucionará, los honorarios que se cobran por realizar el certificado energético se equilibran y los técnicos que se dediquen profesionalmente al certificado de viviendas lograrán mantenerse pasado el tiempo. TCE continuará esforzándose para facilitar la obtención del certificado energético a los ciudadanos.