Por todos es sabido que, uno de los sectores que más dificultades está teniendo es el del sector inmobiliario que se ve incapaz de poder hacer frente a las decenas de viviendas que hay en venta y/o alquiler y que, pese a bajar el precio, no parecen tener salida, debido principalmente a que las personas no tienen dinero y los bancos cada vez es más difícil que se presten a conceder créditos o préstamos.

Un cambio importante que se ha notado con respecto a lo que venía dándose desde antaño es la transformación del comprador de viviendas. Hoy día, el que compra una vivienda no es igual a quien la compraba hace 10 años, ¿quieres saber en qué ha cambiado?

El actual comprador de vivienda

La persona que busca ahora un piso no es una persona desinformada. Al contrario, es posible que sepa tanto como tú, que haya mirado muy mucho no solo en los pisos que pueda haber alrededor de la zona sino en internet, otras zonas diferentes, otras ciudades incluso, para saber y tasar a cuánto estaría el suelo y así saber si el precio que se pide es el idóneo o se ha inflado demasiado y es algo imposible.

Es posible que esa persona no entienda mucho pero sabe más que antes y se preocupa mucho de todos los aspectos que están relacionados con la compra de la vivienda.

También son minuciosos, es decir, que saben que no hay que dejarse engañar por una casa bonita o una hipoteca suculenta sin haber leído la letra pequeña. Se informan de todo al dedillo, preguntan, piden asesoramiento y todo ello antes de dar una respuesta afirmativa o negativa. No les gustan las sorpresas y prefieren dejar las cosas atadas y bien atadas.

De hecho, muchos consideran imprescindible redactar un documento en el que se certifique cómo se entrega la casa y si hay algún desperfecto o fallo para, en caso de que ocurra algo (y se vea que no ha sido culpa del comprador), quien se haga cargo sea el propio vendedor (no suele ocurrir pero algunos vendedores sí pueden pensar en esto).

Ahora mismo, la compra de vivienda parece que está empezando a subir un poco, quizás porque los precios ahora sí están siendo suculentos y la información que se pueda contrastar también.

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