Ahora mismo tener una hipoteca que te deje desahogado es bastante difícil, más con el cambio que van a dar las hipotecas porque, a medida que la crisis sigue su curso y que nos encontramos con un mercado más complicado, la cosa no parece que vaya a cambiar a positivo, sino a negativo.

Tanto es así que el Banco Central Europeo, conocido como BCE colocó los tipos de interés a un nivel bajísimo, hablamos del 0,75% mientras que el Euribor, debido a este factor, bajó hasta el 0,588% en noviembre.

Uno podría pensar que esto significa un respiro para los que tienen o quieren una hipoteca pero lo cierto es que no porque las condiciones se están endureciendo. De hecho, los que han querido hacer alguna hipoteca han visto cómo las condiciones se han duplicado en algunos casos y el porcentaje de interés de cada banco es, por decirlo de manera suave, demasiado elevado.

Entre las novedades de las nuevas hipotecas están el aumento de los diferenciales y el aumento de hipotecas a tipo fijo entre un 4 y un 7% o mixto (fijo temporalmente y después variable). Esto se traduce en un pago por parte de los hipotecados de cantidades más elevadas por esa “seguridad”, como la llaman los bancos.

No podemos comentarte cuál es la mejor hipoteca que podrías coger pero sí que mires y remires bien todos los lugares donde te dan hipotecas, leyendo las letras pequeñas, preguntando todas las dudas que se te planteen y entendiendo un poco sobre el euribor, si al final optas por él o por otro tipo de índice. El problema que se tiene es que nunca se va a saber si en dos años va a subir el euríbor o bien se quedará estancado.

Para que los conozcas, aparte del euríbor hay un nuevo índice, el IRPH, índice de referencia de préstamos hipotecarios. Dicen que es más estable pero lo van usando menos. Otro de los índices es el IRS que se revisa cada 5 años y, aunque ahora está más caro que el euríbor, puede ser un sustituto si éste sube. El problema es, como dijimos antes, que nunca sabrás si va a subir o bajar.

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