El estallido de la famosa burbuja inmobiliaria ha dejado una retahíla de víctimas y no se está tratando con las medidas adecuadas a todos los sectores afectados, sino tan sólo a la banca, según opinan los Colegios y Asociación de Agentes Inmobiliarios de Catalunya API.cat, pisos alquiler Barcelona. Este colectivo sugiere que es de vital importancia regular definitivamente en toda España la actividad de agente inmobiliario para dar la máxima protección a los consumidores, especialmente a los extranjeros, que desconfían de nuestro país y a los que se debe recuperar, incluso estudiando el establecimiento de ayudas a la adquisición de vivienda para residentes extracomunitarios de larga duración.

En Cataluña, donde existe una regulación sectorial de la actividad inmobiliaria, protectora de los consumidores, todos los agentes inmobiliarios deben cumplir unos requisitos obligatorios para poder ejercer (formación específica, seguros de responsabilidad civil y caución, etc.). Así que, afortunadamente, cuentan con un registro oficial que permite acreditar las condiciones de calidad de los agentes inmobiliarios que ejercen la actividad con establecimiento abierto al público en Cataluña, aunque según datos del colectivo API, existen todavía un 15% de agentes que operan en ese territorio sin estar registrados.

En este sentido, todos los agentes del colectivo API.cat, pisos de alquiler en Barcelona “están registrados y no sólo cumplen los requisitos obligatorios para ejercer en Cataluña, sino que ya los cumplían con anterioridad a la creación del Registro”, afirma el presidente de esta organización, Joan Ollé. De hecho, los API representan en Cataluña más de dos mil establecimientos, con una media de cuatro empleados por cada uno, y están presentes en este territorio desde hace más de 60 años, con la experiencia acumulada que eso supone, ahora bajo el mismo portal inmobiliario API.cat, pisos alquiler Badalona.

Así, regulación para la actividad inmobiliaria en toda España. Y ¿qué piensan de los bancos? “Se les debe obligar a que concedan hipotecas aprovechando el sobrante del fondo de rescate y, sobretodo, los bancos deben dedicarse a ser bancos y no inmobiliarias. Por lo tanto, deben externalizar la gestión de sus activos inmobiliarios en buenos profesionales del sector”, concluye Ollé.