Es difícil realizar una predicción sobre cuánto durará la crisis inmobiliaria, pero un dato evidente es que cada nueva previsión resulta ser más catastrófica que la anterior, evidentemente el desarrollo de los acontecimientos tiene mucho que ver y conforme se conocen nuevos datos, las previsiones resultan más dramáticas.

En lo que parecen estar de acuerdo muchos analistas actualmente es en el tiempo de recuperación, al menos serán necesarios cuatro años. Con respecto a esta recuperación, será el sector residencial el que más tiempo necesite para ello, la explicación es simple, antes de comenzar un ciclo de productividad será necesario reducir el enorme stock de viviendas que se encuentran aparcadas en el mercado de venta.

Ya hemos hablado en otras ocasiones sobre el retroceso que se han producido en las transacciones de viviendas, sean viviendas de obra nueva o de segunda mano, básicamente el sector inmobiliario se sustenta del mercado del alquiler que actualmente está en pleno auge.

Es interesante conocer la opinión de algunos expertos sobre la actual situación de la crisis inmobiliaria y de todas sus consecuencias, a través de la publicación digital Expansión podemos conocer algunas de ellas.

Edward Farrelly, Director de Investigación de CB Richard Ellis

La actual situación tiene su origen en factores que se retroalimentan. El agotamiento de los recursos de crecimiento económico (consumo y construcción) se ha intensificado por la falta de liquidez a nivel global. Los mercados financieros se tambalean debido a que se están viendo muy afectados por el retroceso del sector inmobiliario sobre el que tenían invertido una buena parte del activo; el resultado es la espiral a la que estamos asistiendo. El final de la actual tendencia comenzará cuando los mercados financieros encuentren una estabilidad y las entidades de crédito puedan disponer de fuentes de financiación alternativas al descuento o los depósitos remunerados. Una vez que los mercados de capitales se vuelvan a abrir, el sistema financiero podría potenciar la recuperación de la actividad productiva. Los plazos son difíciles de estimar ya que las medidas de intervención pública han sido, hasta el momento, limitadas”.

Oriol Barrachina, Director de la oficina de Barcelona de Cushman & Wakefield

La crisis inmobiliaria y la financiera están íntimamente relacionadas. En España se produce la misma situación que en los mercados internacionales: un problema de liquidez y de confianza brutal, al que hay añadir el parón del sector inmobiliario. Hay que distinguir, de todos modos, entre la situación del mercado residencial y la del terciario. En el primer caso coinciden muchos factores, por lo que el sector tardará un poco más en recuperarse y lo hará por fases. El mercado terciario, en cambio, es mucho más estable, ya que está vinculado con la economía real. El sistema financiero es el que se recuperará primero y, cuando haya liquidez, el mercado inmobiliario volverá a la normalidad. En el segundo semestre de 2009, el mercado terciario dará síntomas de dinamismo. El residencial, en cambio, lo hará a principios de 2010 y tardará un par de años hasta que se corrija”.

Javier García-Mateo Morales, Director de Investigación de Mercados de Aguirre Newman

Si los principales países de la Eurozona entran en recesión en el último trimestre de 2008, será muy complicado que el BCE no llegue a bajar los tipos de interés durante 2009, ya que en una coyuntura de menor actividad económica el consumo debería descender y la inflación armonizada situarse alrededor del 2%. En este caso, la economía española debería empezar a mostrar síntomas de recuperación en términos de demanda interna, inmigración y resultados empresariales hacia el segundo trimestre de 2010. No obstante el mercado residencial puede evolucionar de forma muy diferente en función de las medidas que el gobierno central articule para ayudar a las promotoras y entidades financieras a dar salida al stock de vivienda. En condiciones normales no sería descabellado pensar que hasta 2011 no se haya terminado de absorber la sobreoferta actual del mercado”.

Joan Ollé, Presidente Colegio de Agentes de la Propiedad de Barcelona

La crisis durará un máximo de seis meses con las medidas adecuadas y concurrentes: oferta pública de adquisición, con las quitas adecuadas, del stock pendiente de venta para dedicarlo a política social; garantías a las instituciones financieras para rebajar sus primas de riesgo, la interna del sistema financiero y la del consumidor final; rebaja del IVA y del ITP; inflexión a la baja del tipo de referencia del BCE y regulación de los agentes inmobiliarios. Si seguimos con parches puntuales e inconexos y con solapes de Administración central-autonómica, tenemos cinco años por delante”.

Josep Comajuncosa, Profesor de Economia de Esade

Me parece bastante evidente que la economía española estará en algunos momentos de este 2008 y el próximo 2009 en recesión, con el consiguiente aumento del paro y reducción del consumo de las familias y de la inversión empresarial. Posteriormente es muy probable que técnicamente la economía española salga de la recesión pero se mantenga a niveles débiles de crecimiento, digamos que por debajo del 2% o muy poco por encima durante algunos años más. El número de años depende de un factor interno: la capacidad para desplazar actividad desde el sector de la construcción hacia otros sectores; y de factores externos: básicamente la crisis financiera y su efecto recesivo sobre la economía norteamericana y otras economías europeas y asiáticas. Parece difícil que en el mejor de los casos hasta 2011 o 2012 pueda la economía española recuperar tasas de crecimiento por encima del 3%. Finalmente, no podemos descartar del todo que el episodio recesivo sea más largo y profundo si el sistema financiero norteamericano y el de aquellos países interrelacionados con éste no consiguen antes de finales del año 2009 recuperar la confianza en los mercados interbancarios y de activos, y evitar la presente congelación de los créditos, lo cual produciría un prolongado periodo de crisis o crecimientos prácticamente nulos en todos los países desarrollados, incluido España, en los próximos 3 o 4 años”.

Gonzalo Bernardos, Profesor de Economía de la Universitat de Barcelona

Las ventas observadas entre 2003 y 2005 no volverán a darse en la próxima década. Tampoco creo que se alcance el precio en términos reales de 2006 de la inmensa mayoría de municipios. El motivo: la mediocre evolución de la economía española y las menores facilidades crediticias. Los precios de la vivienda se están corrigiendo de forma abrupta y es posible que toquen su mínimo a finales de 2010. Dicha expectativa no implica que el precio empiece a subir a partir de 2011, sino que dejará de bajar. Sólo si la economía vuelve a crecer sobre el 3% (no antes de 2013, si no hay un cambio de política económica), el incremento del precio de la vivienda puede superar a la tasa de inflación del período”.

Jordi Toboso, Director general de Catalunya de Jones Lang Lasalle

A lo largo de 2009 la crisis del sector inmobiliario continuará vigente. Desde Jones Lang Lasalle prevemos que entre finales del próximo ejercicio y principios de 2010 la situación comenzará a cambiar y el mercado iniciará, de nuevo, un ascenso. En ese momento, los valores de los precios se habrán estabilizado y oferta y demanda habrán llegado a un punto de equilibrio. La situación del mercado inmobiliario depende íntimamente del sector financiero. En nuestra opinión, el sistema crediticio retomará a posiciones normales a lo largo de 2009. En el momento que las entidades financieras regresen a su situación habitual desaparecerá la incertidumbre”.”

Podemos sacar varias conclusiones, el mercado inmobiliario terminará recuperándose, pero ni mucho menos logrará mostrar los buenos resultados y los altos niveles de transacciones vividos hace unos años. Saldremos de la recesión económica pero con paso lento y éste dependerá de la situación y de los movimientos realizados por otros mercados, como el estadounidense.

Recordamos comentarios curiosos de personas que decían que lo que ocurriera en el sector inmobiliario no les iba ni venía porque no les afectaba, craso error al ser uno de los motores económicos del país, basta con comprobar cómo se agudiza la crisis, como aumenta el paro, se reduce el consumo, etc. Dependemos del sector inmobiliario y su buena salud condiciona nuestra economía y calidad de vida.

Vía | Expansión