La caída de la compraventa de viviendas ha propiciado el alquiler, de hecho, el mercado inmobiliario se sustenta del alquiler. Hasta no hace mucho el principal motor económico de las agencias inmobiliarias era la compra ventas de inmuebles y esta representaba un 95% de los ingresos. Actualmente la situación ha cambiado drásticamente y sin ventas a la vista el único recurso es el alquiler como motor económico.

Gracias al alquiler muchas agencias inmobiliarias han podido soportar el parón inmobiliario y continúan con su actividad, no tan rentable como antes, pero continúan. Las inmobiliarias que no han sabido cambiar de tercio, de compra venta a alquiler, han terminado cerrando ante la imposibilidad de poderse adaptar a los nuevos tiempos y necesidades de mercado.

Una interesante entrevista realizada al secretario general de la Corte de Arbitraje, Mariano Navarro Rubio, nos informa de todo ello. Según indica el experto, el alquiler no es una solución pero sí contribuye a reducir los actuales problemas inmobiliarios. Poco a poco aumenta la oferta de pisos en alquiler y los que los demandan, algo lógico teniendo en cuenta que los créditos hipotecarios cada vez son más difíciles de obtener.

También hay que tener en cuenta que muchos propietarios que no pueden afrontar su hipoteca, logran sufragar y rentabilizar las hipotecas adquiridas disponiendo sus inmuebles en el parque de alquiler. De igual modo los promotores y constructores también se sienten abocados al alquiler, lo que construyen pasa a formar parte del patrimonio de los grandes inversores que rápidamente disponen las viviendas en este mercado, en definitiva, el alquiler permite por ahora la circulación de activos reduciendo un poco la actual crisis inmobiliaria.

Mariano Navarro Rubio indica que todo esto ha sido posible gracias a la seguridad jurídica proporcionada a este mercado. Antaño el alquiler no era una opción rentable, resultando más aconsejable la compra como una inversión segura. El alquiler se contemplaba como un pozo sin fondo donde se disipaba la rentabilidad. Hoy en día es todo lo contrario, es preferible alquilar un inmueble y ahorrar que realizar un esfuerzo enorme intentando invertir en una vivienda de propiedad.

El mercado ha cambiado muchísimo, el alquiler se contempla con ojos de conformismo y posiblemente son muchos los que no están de acuerdo con esta fórmula, pero por el momento es la única que funciona como flotador para el sector.

Vía | Granada Hoy