Y seguimos con los informes elaborados por diversas entidades sobre la situación inmobiliaria de nuestro país, ahora es el Servicio de Estudios de Caixa Catalunya quien indica que la elevada deuda que presentan las familias españolas contribuirá a que la recuperación inmobiliaria sea mucho más lenta. Así es, evidentemente, y más teniendo en cuenta otros aspectos que no permiten dicha recuperación, la subida del precio de los alimentos, de los servicios, el encarecimiento de las hipotecas y mil y una cuestiones más.

Si hay que ser serios deberemos indicar que las entidades financieras tienen mucho que ver en el recrudecimiento de la situación y el largo camino que debe recorrer el sector inmobiliario hasta lograr alcanzar el equilibrio y una mejor situación.

Son las propias promotoras o constructoras quienes intentan mejorar la situación con nuevas ofertas y ayudas, en lo que respecta a las entidades financieras es todo lo contrario, cierran y cierran el grifo esperando un cambio de las circunstancias en las que se encuentra el país.

Es vital la recuperación de las familias españolas para mejorar la situación del mercado, pero deben estar presentes los factores que lo permitan, realizar un estudio sobre esta cuestión es un añadido, quizá debería realizarse un estudio sobre cómo mejorar los préstamos hipotecarios o sobre por qué es necesario que abran un poco el grifo para mejorar la economía de la población. Resulta gracioso comprobar cómo los autores del estudio indican que las pésimas previsiones de la demanda de viviendas en los próximos años, podrían cambiar si se se produjesen recortes drásticos en el precio de la vivienda, algo que creen improbable.

Parte del problema lo han generado las entidades financieras y deben asumirlo, recordemos por ejemplo el post en el parón inmobiliario las entidades financieras son responsables. Los agentes de la propiedad inmobiliaria culpan a estas entidades financieras del parón inmobiliario, especialmente el que se encuentra sujeto a las operaciones de compra venta.

En fin, hay que estar a las duras y a las maduras, y quizá es momento de que sean las entidades financieras quienes muevan ficha en pro de una mejora del mercado.

Vía | La Vanguardia
Más información | Servicio de Estudios de Caixa Catalunya