Si hay un tema tabú en los medios de comunicación es el dinero negro. Nadie habla sobre los maletines que se cruzan en las operaciones inmobiliarias.

Todos sabemos que este dinero, no solo existe, sino que además abunda. Pero los que escribimos tenemos escasa información de primera mano sobre el tema y encima es imposible encontrar información fiable sobre el mismo. Además, para colmo, cuando lo vamos a abordar, nos entra la extraña sensación de estar introduciendo la mano en un avispero.

Así pues, me apresuro a informar, ¡créame caballeros de la Mafia Inmobiliaria!, que del único dinero negro que voy a hablar, es de las modestas cifras que se cruzan en el extremo final de la cadena el comprador de una vivienda, con su vendedor. ¡Que quede claro!, que nada se, ni voy a hablar, de los gruesos maletines, que dicen las malas lenguas, que se cruzan en el otro extremo de la cadena, donde la magia de una firma en un papel, puede transformar una fea palabra, “erial”, en otra mucho mas bella, “solar”.

Operaciones con caja B

He de confesar que a lo largo de mi carrera he asistido a muchas operaciones donde parte del precio se pagaba en dinero B o dinero negro. También puedo asegurar, que está disminuyendo esta práctica y que además, de existir, el monto de la misma es en proporción al total pagado, menor que lo era, por ejemplo, hace solo diez años.

Las razones son varias. En primer lugar, el importe que Hacienda acepta ahora como precio mínimo de venta para un inmueble se ha elevado mucho en los últimos años, de forma que hoy,aun siendo menor que el real, se aproxima mucho a este y no quedado mucho margen para inscribir en la notaría un precio que difiera mucho del realmente pagado

Hasta tal punto es así, que aconsejo a mis clientes, cuando compran una vivienda destrozada, que lo hagan constar asi cláramente en la escritura y que aparte, documenten con fotos el estado de como recibieron la casa y las facturas que pagaron de los trabajos realizados para arreglarla, por si posteriormente, viniera una inspección de Hacienda, alertada por el bajo precio puesto en la escritura, aunque sea el precio real pagado.

Por otra parte aumenta cada vez más la financiación bancaria en la venta de inmuebles, y los bancos, no pueden admitir que se inscriban la operación por debajo de lo que ellos pagan por la hipoteca, Si como en muchos casos ocurre, se financia el 100% de la operación, e incluso a veces se añaden un crédito personal para los gastos de compra, la cantidad pagada realmente, coincide por fuerza con la cantidad reflejada en la escritura notarial.

Por último, hay una serie de motivos por los que yo aconsejo a compradores y vendedores evitar el dinero negro, que es el riesgo en diferentes facetas. Primer riesgo, un robo, cuando se compra un piso, es inevitable que ambas partes hablen más de lo debido con parientes y amigos sobre el tema, y que a su vez esos amigos y parientes se lo cuenten a otros amigos y eso, puede ser sumamente peligroso, cuando en un determinado momento, alguien ha de portar un cantidad elevada en dinero metálico.

Por otra parte recibir en el último momento un fajo de billetes, sin tener la posibilidad de ingresarlo en un banco es correr el riesgo de recibir dinero falso, que una vez firmada la operación vaya Vd. a reclamar al maestro armero.

Además está el riesgo cierto de dejar rastros que puedan seguir Hacienda. ¿Como ha obtenido es dinero negro el comprador? ¿Que va a hacer con él, el vendedor? He conocido casos en que el comprador liquidó una inversión en fondos remunerados un día antes de llevar a cabo la compra, también, pese a mis advertencias, los compradores se apresuran a ingresar en un banco el dinero recibido. O sea, que de cara a Hacienda es estar jugando con fuego dentro de un polvorín.

Por todas estas razones, hoy son menos frecuentes las operaciones en las que se cruza dinero negro y de menos cuantía. Lo normal hoy, cuando existe, es que quede como el dinero negro lo entregado como señal con el Contrato de Arras, En el momento de firmar el Contrato de Arras, casi un mes antes de firmar la operación en el Notario, se pueden hacer diversos ingresos en metálico anónimos en diferentes cuentas corrientes del vendedor. Los justificantes de ingreso, junto a la firma del comprador en el contrato, son para el comprador prueba suficiente en caso de problemas. En el momento de la firma, basta con destruir los justificantes y el y hacer la escritura mencionando solo el resto por pagar, que se pagara normalmente con un cheque conformado.

Que ahorro supone el dinero negro

El ahorro que supone el cruzar dinero negro es para el comprador el 7% de impuesto de Impuesto de Actos Jurídicos Documentados, Es decir que por cada 1000 € de dinero negro se ahorra 70 €. El vendedor puede ahorrarse mucho más según las circunstancias, pues depende de lo que suponga en su declaración de la renta la plusvalía de capital y ello depende primero de la autonomía donde sea residente, del tiempo transcurrido desde la última inscripción en el registro y del precio indicado en la última transmisión. Si consideramos probable tener que pagar por razón de plusvalías un 20% por cada 1000 € le queda de beneficio al vendedor 200 %, claramente más, que al comprador, razón por la cual, suele acompañarse operaciones en dinero negro con un descuento adicional en el precio de venta pagado

Después de una vida lidiando con Hacienda y tratando de evitar impuestos por medios unos legales y otros mas o menos ilegales, he llegado a la conclusión, que los de Hacienda no son tontos, y que los medios que se te puedan ocurrir para eludir impuestos, la llamada ingeniería financiera, lo más que consiguen es aplazar el pago de los mismos, pero que por un procedimiento o por otro, terminas pagándolos al final y con intereses. No suele merecer la pena enfrentarse a lo inevitable.

Conclusión

Acaba una larga serie de post dedicada a el difícil arte de vender y más en estas circunstancias. Poco más resta por decir sobre el tema, solo asegurarles que no es imposible, y que hay muchas personas esperando que el mercado termine de bajar para decidirse a comprar

Eso si, si vendes, es porque tienes un precio atractivo que cubre el riesgo de una posible bajada de precios al comprador..Por eso mi consejo, es que quien no esté obligado a vender ahora, que lo deje para más adelante, los huracanes pasan inevitablemente y nada podemos hacer por evitarlo, pero después viene la calma. Tiempo habrá para vender tranquilamente y sin rebajas.

A los que quieren comprar, les aconsejo que vean muchos pisos, para aprender a detectar sobre la marcha, por comparación con otros, cuando han encontrado un auténtico “chollo” y si ese “chollo” les gusta, (¡ojo!, comprar porque esta barato, es siempre comprar caro), no se lo piensen dos veces y tiren “pa’ alante” con decisión.

Es posible, (puede que probable), que haya aun mayor bajada de de precios, y su “chollo”, sea dentro de unos mese menos “chollo”, pero esperando, esperando, se encontrarán que un día los precios empiezan a remontar, y la cosa no tendrá marcha atrás.

De todas formas, un piso es algo que uno conserva en su poder muchos años. Pregunten a sus padres que pagaron por su vivienda y si la compraron cara o barata. Con seguridad que hoy no saben si compraron bien o mal, y aparte de eso, que importancia tiene ahora, si la compraron en 7.000.000 millones de las antiguas pesetas, o pagaron 7.500.000. Aunque pagaran un 7% más, el negocio seguirá siendo de todas formas maravilloso, ¿que importa si compraron mal?

De la serie Cómo vender en época de crisis,.se han editado los siguientes capítulos

1 – Vender o no vender, esa es la cuestión
2 – Argumentos de venta
3 – Material punto de venta
4 – La pesca del cliente
5 – Preparar la casa para la venta
6 – Elegir buenas agencias
7 – La llamada telefónica
8 – La primera visita
9 – Puntos a cuidar en la venta
10 – El arte del regateo
11 – El Contrato de Arras
12 Sobre el dinero negro y fin de la serie