Inevitablemente parecemos abocados en occidente a un acelerado envejecimiento de la población. La bajada de la natalidad junto a la prolongación de la duración media de vida, hará que en pocos años los mayores de 65 años sean el 25 % de la sociedad.

La esperanza de vida pasó en un solo siglo, desde 1901 a 2001, de los 34,76 años a 79,44, o lo que es lo mismo, se duplicó ampliamente la esperanza la vida de la población, y sigue el crecimiento de la esperanza de vida, pues en solo cinco años, del 2001 al 2005, último dato que ha publicado el INE, ha seguido subiendo casi un año más, hasta alcanzar los 80,23 años, siendo la cifra para las mujeres de 83,48, seis años más que para los hombres.

Por otra parte, para el conjunto de mujeres entre 15 a 49 años, el número medio de hijos nacidos vivos a lo largo de su vida es de 1,07. Ello indica que la natalidad, pese a la gran afluencia de inmigrantes en edad de procrear, sigue siendo extremadamente baja y absolutamente insuficiente para mantener el número de habitamyes actual.

Ambos factores multiplican su efecto a la hora de llevar a la población española hacia un envejecimiento progresivo

El tradicional reparto de edades en forma de pirámide, se está transformando hoy en una forma en punta de flecha, con un cuello que no cesa de crecer empujando al grueso de la población a edades cada vez más próximas a los cuarenta años, (hoy ya está entre los 25 y 29 años).

Esta realidad, supone la necesidad de afrontar cambios profundos en múltiples facetas de la sociedad, desde el modo de financiar los gastos de la Seguridad Social, a la necesidad de aumentar la productividad de la población laboral, con el fin de se sigan procuciendo el mismo número de bienes con una población laboral menguante. La sociedad occidental, si pretende conservar los altos estándares de calidad de vida que ha alcanzado, está abocada a adaptarse a los cambios que el envejecimiento de la población producirá en todos los sectores.

Ya hemos tratado en diverses ocasiones en Cienladrillos. este tema, como en un artículo sobre la atención que merece el creciente mercado inmobiliario destinado a la tercera edad. Hoy iniciamos una serie de artículos destinados a tratar temas que también afecta al sector inmobiliario, la adecuación de los hogares a la discapacidad creada por el envejecimiento de sus propietarios.

Es necesario conseguir prolongar lo más posible la estancia de los ancianos en su propio domicilio. En primer lugar, porque ese es el deseo mayoritario de los propios interesados, que prefieren prolongar lo mas posible, con la ayuda imprescindible, el seguir viviendo en su propio domicilio, que trasladarse a vivir a una residencia, donde por bien que se les trate, se consideran enclaustrados.

En segundo lugar porque prolongar la autonomía de los ancianos, es la única solución económica y posible, en el futuro inmediato, donde el número de ancianos será aproximadamente el mismo que el de la población laboral.

Resulta por tanto imprescindible avanzar en busca de soluciones prácticas y económicas, que permitan mejorar la autonomía de los ancianos en su propia vivienda. Ello incide en la actividad inmobiliaria en dos frentes, encontrar medios de eliminar las barreras arquitectónicas que dificulten la movilidad de personas con limitaciones físicas, e incorporar a las viviendas soluciones demóticas que permitan seguir haciendo una vida más o menos normal a quienes padecen un cierto grado de disminución física, de modo que puedan seguir viviendo en sus viviendas de forma autónoma, solo complementada con una limitada ayuda puntual.

En sucesivos capítulos remos exponiendo soluciones destinadas a solucionar los problemas que crea la discapacidad generada por el envejecimiento en hogares, no preparados para la tercera edad.

Adjunto una primera recopilacion de condicionantes arqutectónicos que hay que tener en cuenta cuando se diseña un inmueble o un espacio arquitectónico. es una lista recopilada por el Ingeniero Marcelo Bianco y el Licenciado Adrián Lencina del Grupo de Apoyo al Discapacitado de la Universidad tecnológica Regional de Bahia Blnca (rgentina). Compruebe si su entorno ci¡umple con lo indicado con esta lista, si no es así puede encontrarse con serios problemas si llega a viejo. Cuando haga la próxima reforma a la casa téngalá en cuenta y adapte su vivenda a lo que puede llegar a necesitar.

Normas generales

Puerta
* Anchura mínima 0,80 m

Ascensores
* Profundidad mínima: 1,20 m
* Superficie superior a 1,20 m2
* Anchura de la cabina: 0,90 m
* Anchura de las puertas: 0,80 m
* Altura de la botonera inferior a 1,20 m
* Lectura de la botonera: arábica y además otro método alternativo
* Señalización de la planta: sistemas visuales y además otro método alternativo
* Pasamanos a una altura de 0,90 m

Estacionamiento
* Reserva: 1 de cada 50 plazas o fracción

Escaleras
* Anchura mínima: 1,20 m
* Pasamanos a ambos lados con doble pasamanos

Servicios Reserva: 1 ducha, 1 cabina de servicios
* Puertas: 0,80 m de anco mínimo
* Espacio libre de maniobra superior a 1,5 m
* Mecanismos y accesorioas a 0,90 m del suelo
* Moviliario: borde inferior del espejo a menos de 0,80 m del suelo
* Barras

Vestuarios
* Reserva mínima: 1 ducha, 1 cabina de vestuario
* Espacio libre de giro y maniobra: 1,50 m
* Colocación de mecanismos y accesorios a una altura inferior a 1,20 m

Mostradores
* Altura inferior a 1,00 m

Teléfonospúblicos
* Altura inferior a 1,20 m
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Enlaces de interés

Las barreras arquitectónicas y las èrsonas mayores
Mercado inmobiliario de la tercera edad
UtecNoticias Barreras inmobiliarias
Portal de mayores ¿Que es la ley de Dependencia

Este artículo forma parte de una serie destinada a dar soluciones a los problemas que crea la discapacidad generada por el envejecimiento en los hogares. Hasta el momento han aparecido los siguientes artículos

1 – Las barreras arquitectónicas, la demótica y la Tercera Edad. Presentación
2 – Una interfaz de voz al servicio de los discapacitados
3 – Una silla de ruedas asombrosa