En el negocio inmobiliario, como en general todos los negocios con vertiente financiera, es frecuente necesitar la creación con urgencia de una sociedad limitada.

Las razones para ello son siempre de tipo fiscal y/o de limitación de la responsabilidad económica. Las leyes sobre impuestos son diferentes cuando se aplican a personas físicas o a personas jurídicas, las plusvalías y los sistemas para aplicarse desgrabaciones sonre los beneficios son muy diferentes si se aplican a una persona o a una sociedad, ello hace sumamente interesante interponer sociedades imitadas en este tipo de actividades económicas.

Igualmente la responsabilidad económica es favorable a las personas físicas que para las jurídicas, una persona responde con todo su patrimonio a las reclamaciones que puedan hacer los acreedores, mientras que una sociedad limitada responde solo con el capital desembolsado a su constitución, que normalmente solo se eleva a 3005,06 Euros. Ambos motivos provocan la necesidad de constituir en muchos casos una Sociedad limitada.

Para ello es necesario realizar una serie de trámites que no son ni excesivamente gravosos, pero que llevan un cierto tiempo. El más complicado es la elección del nombre de la sociedad. Por extraño que parezca, casi con seguridad, cualquier nombre que se nos ocurra suele estar ya registradoy lo peor es que nos enteraremos de ello cuando el Registro Mercantil nos deniegue su inscripción, lo que supone un nuevo intento con un nuevo nombre. Con ello corren los días necesarios para dar de alta la sociedad.

Si se precisa tener lista la sociedad constituida a fecha fija, para que actúe como parte en un acto notarial, aparece la urgencia y la imposibilidad de crearla por el procedimiento habitual. Por este motivo, todos los bancos tiene lo que denominan la nevera, o deposito de viejas sociedades que quedaron inactivas, pero que mantiene ficticiamente en marcha, para reactivarlas cuando convenga. Los particulares no tenemos nada de ese tipo guardado en nuestra nevera, tenemos que acudir a otro tipo de recursos. Ello es lo que ha dado la aparición de un negocio que consiste revender empresa constituidas a aquellos que tengan necesidad de conseguir una sociedad constituida con urgencia.

El proceso es le siguiente:

Una empresa especializada en este menester, constituye Sociedades Limitadas con fines muy genéricos y estatutos muy abiertos y la inscribe en el Registro Mercantil con un nombre comercial. Con ello se consigue además de quemar etapas, otra ventaja adicional, que a veces también se busca.en el Registro Mercantil, que es de consulta pública, aparecerán como creadores de la sociedad, los datos de esta empresa y no los de quienes la adquieren posteriormente, consiguiendo de esa forma más privacidad, pues quien consultante el Registro no obtine información sobre quienes son los auténticos propietarios de la empresa,

Quien desea adquirir una sociedad constituida, elije entre las sociedades disponibles, aquella que mejor se aproxima a su actividad y sobre todo, la que en sus estatutos no haya indica nada que impida la actividad que a corto plazo pretenden realizar.

Falta únicamente fijar la hora y día a que acudirán a un notario para la firma de la compraventa de la sociedad, En la misma Notaría se deja una provisión para los gastos de inscripción en el Registro Mercantil indicando el cambio de administrador, domicilio social y otros detalles.

La empresa vendedora por su parte firma un certificado que garantiza la falta de actividad previa de la entidad, así como la inexistencia de deudas a la fecha de la transmisión. Sabemos de esa forma que compramos una empresa limpia, que no arrastra deudas de actividades anteriores.

Desde el mismo momento de la firma ante notario de la compra de la Sociedad Limitada, los nuevos propietarios, son legalmente competente para comprar y vender en nombre de la sociedad, pues reciben todos los requisitos para ello, Tiene una Escritura de Constitución que indica lo que puede o no puede hacer el administrador de la sociedad debida mete inscrita en el Registro Mercantil, un CIF o Código de Identificación Fiscal que le identifica ante Hacienda , la escritura de compraventa que demuestra la propiedad de los nuevos socios, y la escritura de cambio de administración que traspasa los poderse del anterior administrador al nuevo y el cambio oficial de domicilio y modificación del objeto social,

Posteriormente y con calma, los nuevos propietarios, por ellos mismos o encargándolo a la empresa que les vendió la sociedad, que suelen efectuar normalmente estos servicios como complemento adicional de su actividad, proceden a “personalizar” la compañía adquirida con el cambio de estatutos de la solidad , en el Registro Mercantil t el cambio de denominación, haciendo para ello los intentos que sea necesario hasta encontrar con calma un nombre al gusto de los nuevos propietarios y aceptable por el Registro..

El comprar una sociedad constituida tiene un coste aproximado de unas 1500 € y todo el proceso dura como mucho 48 horas contra un proceso de constitución de nueva sociedad que como mínimo dura un mes. Si desea crear una sociedad con urgencia basta con que en Google introduzca ”Sociedad Limitada” para obtener multitud de empresas que dedicadas a la venta de sociedades constituidas. .