obraEl grupo de las 14 inmobiliarias más grandes de España han lanzado hoy un mensaje de miedo. En él afirman que la vivienda va a subir “vertiginosamente” en dos años si no se libera más suelo y de forma más rápida para nuevas construcciones.

Hasta aquí un mensaje sin duda destinado al público en general para que les compren las viviendas que hay en stock. Es decir, asustan a la gente que actualmente no está comprando por la situación general para que no se esperen. Hay que comprar ahora, dicen, luego va a ser más caro.

Sin duda es discutible, ya que lo dice una parte muy interesada. Pero bueno, puede salvarse ya que efectivamente hay problemas con la liberación de suelo, más que nada porque los ayuntamientos ganan mucho dinero liberándolo poco a poco que haciéndolo de golpe. Así que parte de razón tienen. Otra cosa es que la demanda de viviendas sea de 500.000 al año como afirman (recordemos que en otros países de Europa con mucha más población no hay ni mucho menos tanta construcción ni demanda de viviendas). Dicha cifra no es sostenible y menos con una gran subida de precios como afirman (¿alguien les ha hablado de la elasticidad de la demanda?)

Lo que desde luego es falso son otras cosas que han acompañado al comunicado. Por un lado han dicho que los tipos de interés no van a subir más. Eso es un deseo, no una realidad. A corto plazo no van a subir, pero a largo plazo muy posiblemente sí que lo hagan (y cuando hablo de a largo plazo me refiero a 5-10 años).

Otra afirmación que han hecho es que por cada vivienda que no se inicia se pierden 2 empleos. Puede que sea cierto, pero si la gente no compra dichas viviendas no tiene sentido construirlas. Ellos dicen que el coste social de no generar ese empleo es muy alto. ¿Qué hacemos entonces? ¿Ponemos al Gobierno a subvencionar inmobiliarias para que construyan viviendas para generar empleo aunque se queden vacías? A lo mejor es más sano a largo plazo pagarles el desempleo e intentar recolocar a esa gente en otro sector que tenga más tirón exportador. El argumento del empleo es una técnica muy vieja para demandar medidas proteccionistas que a largo plazo nos salen muy caras al conjunto de la sociedad.

Vía | El Economista