Ya se puede recoger en las tiendas de Ikea el catálogo del próximo año con los precios válidos hasta agosto del 2008. Igual que el año pasado, el catálogo de este año consta de 364 páginas, por lo que mas o menos debe mantener también el mismo número de referencias, habiendo sido sustituidas algunas por otras nuevas.

En general, hojeando por encima el nuevo catálogo, no se observan grandes novedades, todo sigue la línea tradicional de Ikea, buenos, sólidos y prácticos diseños, pero la sorpresa solo salta a la hora de leer los nombres de muebles, Norrgrund, Fláren o Björken, son nombres que solo puede elegir un sueco en día de borrachera para denominar unos armaritos de pared.

Fuera de los nombres, pocas sorpresas, según mi poco cultivado sentido de la estética, siguen fallando estrepitosamente en los muebles tapizados y en los textiles en general, y continúan acertando de pleno, precisamente en los muebles más sencillos y hechos con los materiales más modestos. Me hace el efecto que conquistado el amueblado de la casa, procura Ikea conseguir el mismo éxito en lo que se llama el menaje del hogar, desde los saleros a las perchas y del florero a las fundas nórdicas,

También comienza este año una nueva línea de muebles de salón denominada Stockholm, según el catálogo, de súper calidad y súper materiales. La tradicional madera de haya y pino, se sustituye en esta línea por el roble macizo, pretende con ello alcanzar un área, la del mueble de estilo, que hasta hoy tenía desatendida. Aún son pocas las referencias que constituyen esta línea, como si se tratase de una prueba de mercado, pues pese a que, según indican, contiene los precios, una mesa baja para delante del sofá, se va a los 200 € , cuando las mesa de centro habituales de Ikea se movían por precios al rededor de los 25 €. ¿Tendrá acepción entre el público esta nueva línea de productos?

Hablando de precios, aparece un texto en la portada, junto al eslogan, a mi juicio poco acertado y ya utilizado el año pasado de “Bienvenido a la república independiente de tu casa”, que dice “Hemos bajado los precios”, algo que en principio siempre resulta difícil de creer Cuando uno recorres el catálogo en efecto, en determinadas referencias, (no en todas), hay un pequeño recuadro con un texto que dice “Hemos bajado el precio”.

Por curiosidad me he molestado en comprobar cual ha sido el historial de precios de Ikea. Para la prueba he elegido el más emblemático mueble de Ikea, aquel que vayas donde vayas te encuentras, el sillón de madera de haya curvada que denominan Poäng, que se mantiene en catálogo al menos desde 1999.

Por esas extrañas manías que con los años todos acumulamos, mi mujer conserva todos los catálogos de Ikea desde 1999, es decir de cuando Ikea tenía solo dos tiendas una en Madrid y otra en Barcelona. ¿Por que los conserva?. No me pregunte a mí la razón, pero mire Vd. por donde, le voy a sacar el primer fruto a la colección de catálogos que mi mujer atesora como oro en paño, averiguar como ha evolucionado el precio del sillón en estos años.

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Año 1999
Ikea solo tenía dos tiendas, una en Madrid y otra en Barcelona. Aún se pagaba en pesetas, el sillón valía, sin el reposapiés que se ve en la foto, 19.000 pts o lo que es lo mismo 119,60 €.

Año 2000
Ikea abre la tienda de San Sebastián de los Reyes. El sillón conserva su precio de 19.900 Pts. o sea 119.60 €.

Año 2001
Un año de relajo, No abren ninguna tienda, El precio del sillón también se mantiene constante por tercer año consecutivo 19.900 Pts. o 119,60 €.

Año 2002
Otro año sin expandir el negocio, siguen con solo tres tiendas. La novedad es que por primera vez los precios del catálogos vienen en Euros aunque para mayor facilidad entre paréntesis también ponen el precio en pesetas Precio del sillón 89,55 € (14.900). Asombrosamente, cuando todos aprovechamos el despiste del cliente con el cambio de moneda, para subir precios de los productos, el sillón Poäng baja 20,60 € el precio del el año anterior.
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Año 2003
Este año toca abrir sucursal en Barcelona, hacia la primavera inauguran la tienda en Hospitalet. En este catálogo el precio viene ya solo en Euros, los cafés en todos los sitios, (excepto en la Moncloa), ya valen un Euro, pero el sillón Poäng continúa valiendo 89 €, con una rebajilla de 55 cnts. En contra de lo que hacen todos Ikea redondea a la baja.

Año 2004
Se abre una sucursal en Sevilla, los adaluces se ahorran para amueblar sus casas un viaje de ida y vuelta de casi mil kilómetros y las tiendas de Madrid pierden algo de presión al perder la clientela andaluza. Adivinen que vale el sillón Poäng este año,… pues se confunden Ikea decide rebajarlo dos eurillos y su nuevo precio pasa a ser 87 €.

Año 2005
Dos nuevas tiendas se unen a la cadena, Barakaldo y Pola de Siero. Por fin Poäng sube de precio, vuelve a tener el mismo precio de dos años antes 89 €

Año 2006
Por el sur, una nueva sucursal refuerza la presencia de Ikea, abren sucursal en Murcia. Pese a que ellas reducen los clientes procedentes de la periferia, los dirigentes de Ikea creen conveniente reforzar su presencia en Madrid y abren la tercera sucursal. El sillón Poäng reduce el precio a 79 € lo que anuncian en el catálogo con un recuadro que dice “hemos bajado el precio”. ¿Salió mal la aventura de subirlo dos euros el año anterior, o lo subieron para poder bajar más al siguiente año? Solo los dirigentes de Ikea tienen la respuesta, lo cierto es que han reconsiderado el precio y han decidido marcarlo un precio 10 € más barato que el que tuvo hace 6 años.

Año 2007
Málaga
y Zaragoza, son las dos siguientes ciudades que se unirán a la red de Ikea en este año. Este año han sucedido cosas muy extrañas, pese al cambio climático hemos tiritado durante el verano mientras caía la lluvia, el aceite de girasol se ha puesto por las nubes,porque han descubierto que puede sustituir al mucho más caro gasoleo , solo algo se mantiene como siempre el sillón Poäng que continua valiendo 79 €.

Año 2008
En el próximo año Ikea no piensa abrir más tiendas, sin embargo en cuanto a política de precios no varía, Hasta Agosto del 2008 el sillón Poäng seguirá valiendo 79 € exactamente lo mismo que valía en 2006 y mucho más barato que lo que valía en el año 1999, pese a la inflación que haya habido estos años, se vende a un 66,05% del precio de 1999, un tercio más barato.

Con frecuencia achacamos el éxito de una empresa a factores como el tamaño de la compañía, las campañas agresivas de publicidad, o a fabricar en Asia aprovechándose del bajo precio de la mano de obra. Indudablemente todo ello ha influido en el éxito de Ikea, pero cuando uno detecta una evolución de precios como la que hemos visto, no cabe duda que tienes que achacar una gran parte del éxito de la empresa a que sistemáticamente traspasa al cliente cualquier reducción de precios que consiga, evitando caer en la tentación de llevarla sencillamente a la cuenta de resultados.

Hoy,que no vendemos un solo piso, deberíamos pensar si no hubiera sido más inteligente, en la época de las “vacas gordas” mantener una férrea política de costes y traspasar los ahorros a nuestro clientes y no ordeñar tanto la vaca, que terminamos consumiéndola.

Si en vez de asumir alegremente las subidas del solar, de los ladrillos, del cemento, cargando alégremente el precio final al cliente, hubieramos tenido una ferrea política de contención de precios y vendiéramos hoy a un 66% del precio que vendíamos en 1999. ¿Cuanto estaríamos vendiendo hoy? ¿Cual sería el negocio de Astroc y su valor en bolsa, si al frente de esta compañía hubiera estado Ingvar Kamprad el dueño de Ikea? ¿Aprenderemos alguna vez que una política de precios así de agresiva puede ser no solo beneficiosa para el público, sino también para el propietario del negocio?

Por si no lo saben Ingvar Kamprad, que vende hoy muebles a un 66,05% de los que los vendía en 1999, disputa a Bill Gastes la primera posición en la lista de personas más ricas en el mundo, normalmente Bill Gates está por delante, pero cuando flaquean las acciones de Microsoft, se sitúa el tendero sueco.

Indudablemente nuestros dirigentes imobiliarios tienen aún mucho que aprender.