DineroEl índice de morosidad hipotecario ha alcanzado su cifra más alta desde 2002 al situarse en el 0,462%, subiendo desde el 0,381% del año pasado por estas fechas. Una cifra claramente más alta pero que todavía están en valores históricamente bajos y en buen lugar comparándonos con otros países similares.

Y es que en España lo último que se deja de pagar es la hipoteca. Eso parece claro. Así que hasta que la gente no esté con el agua al cuello y directamente no tenga dinero suficiente para pagar la hipoteca no será morosa.

En este índice se ve también que la morosidad de los clientes de las cajas es más alta que la de los clientes de los bancos, lo que demuestra que estos últimos han estado más precavidos a la hora de conceder hipotecas.

De toda la situación se pueden deducir dos cosas: por un lado la morosidad va a seguir aumentando debido a que todavía el efecto subidas de tipos no ha llegado a todo el mundo y a que la creación de empleo se está ralentizando; y por otro lado la concesión de hipotecas va a ser mucho más estricta en el futuro, sobretodo en las cajas.

Vía | El Economista