Obras

Una vez que está claro que en España cada vez hay menos negocio para las inmobiliarias, estas se han puesto las pilas. Y de qué manera. En el periodo 2002-2006 han aumentado su negocio fuera de España en una media del 150% anual.

Han pasado de tener unos ingresos fuera de 70 millones de euros a más de 3.000 millones. Y para este año se prevé duplicar la cifra y llegar a los 6.000 millones de euros (nada más y nada menos que un billón de las antiguas pesetas).

Además este crecimiento en el exterior se está produciendo sobretodo en Europa occidental, algo bastante raro para las empresas españolas que suelen centrarse en Sudamérica (un lugar con más posibilidades de crecimiento pero más inestable).

Todo esto son buenas noticias para la economía española. Por un lado este sector exterior ayudaría a compensar un repunte del paro que traería una debacle inmobiliaria en España. Por otro, todo lo que sea generar dinero fuera de España ayudaría a reducir el déficit comercial que tenemos, uno de los más grandes del mundo. Dos pájaros de un tiro.

Vía | El País