Este local lleva desocupado como mínimo doce años, es un local en esquina que da a tres fachadas con amplios escaparates, El último negocio fue una papelería y venta de objetos de escritorio. Locales parecidos en la misma calle habrá más de una docena. Hace años esta calle era un aceptable lugar para tener abierto un local comercial de cualquier cosa, hoy el barrio ha envejecido, hay pocos jóvenes y los adultos no pasean por estas aceras y los que van en coche, no pueden parar. ¿Quién va a querer abrir aquí un comercio?

Las nuevas costumbres han desplazado la actividad comercial de las barriadas a los centros comerciales. Mientras que en dichos centros los locales cotizan cada vez más a la alza, las viejas tiendas de barriada situadas en calle de escaso paso e imposible aparcamiento, cierran y no encuentran quien quiera ocuparlas. La tónica es general y en cualquier ciudad vemos como la actividad comercial se repliega hacia unos cuantos puntos dentro de la ciudad, mientras se abren en la periferia nuevos centros comerciales, a la vez que el comercio de barriada languidece y muere. Poco a poco los bajos de las viviendas van quedando cerrado y sin actividad, esperando vanamente un empresario que decida abrir un negocio en el local.

Naturalmente, siempre existen negocios, como servicios técnicos de electrodomésticos, oficinas de administradores de fincas y otros por el estilo, que por fuerza sus clientes no están entre los que pasan por delante del local, que tanto les da estar aquí o allá, que negocian a la baja los alquileres de esos locales y los ocupan, pero tal tipo de negocios no son suficientes en cantidad para absorber la oferta y múltiples locales permanecen cerrados y sin actividad indefinidamente. Todos conocemos cerca de nuestra casa, algún local que espera desde hace años vanamente que alguien se fije en él para volver a abrir sus puertas. Hay incluso en barriadas hechas por los años setenta que ya no llegaron a encontrar clientes en el momento de su construcción, que permanecen en los escaparates las mismas rasillas que puso el constructor. .

Se plantea qué hacer con esos locales. Cando a mí se me ha ofrecido que participara en la búsqueda de un cliente, siempre he centrado el trabajo en fijarme en las características del local y del entorno y orientar la oferta hacia quienes pudieran querer abrir un negocio apropiado a esas características. De la experiencia adquirida indico las normas que doy a continuación,

Buenas comunicaciones por transporte público

Hay locales situados en calles poco o nada comerciales, pero que se encuentran en sitios privilegiadamente bien comunicados, por ejemplo cerca de una estación de tren de cercanías, con líneas de metro y abundantes autobuses. Estos locales son adecuados para instalar negocios que viven de clientes que normalmente se desplazan en trasporte público como los estudiantes universitarios. Pueden ser sitios adecuados para instalar academias de idiomas o de otras materias, o por el contrario bien lugares adecuados para montar negocios que ofertan trabajo a jóvenes y que generen poco trasiego de mercancía, como oficinas de desarrollo de informática u oficinas comerciales, estudios de ingeniería y sitios así..

Posibilidad de aparcar durante cierto tiempo

La implantación de la zona azul en muchas ciudades, ha dado la posibilidad real de aparcar un cierto tiempo en barrios donde antes era impensable hacerlo. También ocurre que puede haber en las proximidades del local un parking que, aunque sea caro, permite con bastante seguridad abandonar el vehículo en las proximidades del local Esto permite montar negocios que cuya gestión precisa la presencia de los clientes durante un tiempo no excesivamente prolongado, de modo que no resulte gravosa la estancia del cliente durante por ejemplo media hora. Son sitios adecuados para establecer tipos de negocios que atraen clientes de zonas alejadas, que en la resolución de sus problemas precisan utilizar algo de tiempo, por ejemplo, showrooms o salas de exposición de cualquier producto de decoración de griferías a gres y azulejos, consultas médicas, despachos de abogados, etc.

Posibilidad de aparcar en segunda fila a la puerta

Pedir en el centro de la ciudad que se pueda aparcar a la puerta, es pedir demasiado, pero hay en sitios en que la anchura de la calle, en proporción al tráfico que soportan permite, aunque este prohibido, la parada mas o menos momentánea en segunda fila. Estos locales son adecuados para establecer negocios donde el cliente tiene que traer o recoger cosas voluminosas y pesadas. Por ejemplo, son muy adecuado para establecer clínicas veterinarias, cristalerías, negocios de tapicería de muebles, almacenes de venta de material para pintores, fontaneros o electricistas, etc.

Otras características

Lógicamente dentro de cada categoría hay que tener en cuenta otros muchos factores, como el tamaño y la distribución del local, le calidad del bario donde está situado y si el barro ya se ha especializado en algún tipo de negocio. En Madrid, (que repito es lo que conozco a fondo), hay zonas adecuadas a negocios tan exóticos como, talleres de fabricación de marcos de madera tallada, galerías de arte, tiendas para clientes gay, reparación de lámparas de cristal, etc. todos los factores endógenos y exógenos al local definen que cliente es posible tener para nuestro local y orientar en ese sentido el texto en los anuncios e incluso los medios donde anunciar nuestro local.

Locales que definitivamente no valen para locales

Una vez estudiadas las características del barrio y el local, podemos llegar a concluir que nuestro local no tiene ninguna ventaja competitiva frente a los demás, que facilite su alquiler. Comenzamos a llegar a la conclusión de ser casi seguros candidatos a mantener vacío el local por tiempo indefinido, pues como indiqué, quienes tienen negocios que igual les da ponerse aquí o allí, son pocos y además juegan a la baja, Tendremos pues que aguzar el ingenio y buscar la solución por nosotros mismos, transformando el local no deseado por nadie, en algo deseable. Naturalmente esto dependerá de las características del local, como huecos a la calle, altura de techos, etc. etc.

Puestas así las cosas tendremos que centrar la atención en ofrecer algo que pueda interesar a los vecinos próximos al inmueble, pues partiendo de la base que el local se encuentra en un sitio de poco paso de personas y de imposible de aparcamiento, solo tenemos a nuestro favor que estamos cerca de la vivienda de nuestros vecinos. Dándole vueltas al asunto solo he encontrado tres posibilidades:

Loft

La primera es transformarlo en un loft o vivienda aprovechando un local. Sobre la normativa y la picaresca que se ha creado al rededor de los loft encontrará información en este artículo. En principio considero que la mejor salida para un viejo local comercial, hoy sin utilidad comercial, es cambiarlo radicalmente de uso, convertirlo en loft siempre que el local tenga condiciones que le permitan hacerlo habitable.

Es fundamental la luz natural, un bajo es siempre oscuro, y con frecuencia los locales comerciales tiene escaparates, pero son ciegos fuera de esa fachada, si encima son profundos, cualquier vivienda que pretendamos hacer, se transforma en la cueva de Ali Baba. Suele ser preferibles, y a veces lo exigen las ordenanzas, que tengan una salida al portal de la casa además de la puerta la calle. Es ideal que sean muy altos de techo, pues a parte de tener escaparates más grandes y por tanto, ser mas luminosos, un buen decorador consigue maravillas si tiene la posibilidad de instalar altillos habitables.

A veces ocurre que delante del local hay jardines, o un espacio de terreno no accesible al público que le separan de la calle. Eso que es un castigo para intentar hacer rentable un local comercial, es una bendición para un Loft, pues lo peor de un bajo es tener la sensación de que todo el que pasa por la calle, mira al interior por las ventanas, lo que lleva a cerrar los escaparates su principal fuente de luz natural.

Ampliación de negocio floreciente

A veces tenemos suerte y cerca de nuestro local existe un negocio que va viento en popa, por ejemplo un bar, o una oficina o lo que sea. Podemos probar ofertar directamente nuestro local a estos afortunados, pues si somos razonables en el precio, pueden estar interesados en trasladar a este local, dependencias o almacenes que les molesten en su negocio, por ejemplo, un bar puede estar interesado en utilizar el local como almacén para guardar en invierno el mobiliario de terraza y como despensa, ampliando así mas su local para sus clientes, al liberar espacio dedicado a servicio auxiliar. Es difícil conseguir que salga un acuerdo de este tipo, pero por probar, nada se pierde, pues quien solo desea un espacio de almacén, tampoco necesita que se lo adecentes, por lo que no hay que hacer inversión.

Trasteros

Como ultima solución queda el dividir el local en trastero y aparcamientos de bicicletas y motos. Todos tenemos cosas que desearíamos guardar fuera de casas. Y en las zonas céntricas, cada vez la gente se decanta más por desplazarse en moto, pues el coche resulta poco eficaz como medio de transporte. Si en estos barrios un coche resulta complicado de aparcar un coche, una moto o una bicicleta lo es aun mas, pues por seguridad no se puede dejar en la calle, no suele haber garajes y cuando los hay están saturados y cobran una millonada.

Un parking de motos suele ser siempre necesarios y cundo surgen, más personas del barrio pasan a comprarse una moto, que hasta entonces no tenían por no saber hacer que hacer con ella. Igualmente la gente del centro de la ciudades suelen tener conciencia ecológica, pero la falta de espacio dentro de las casas y de ascensor donde subirlas, les limita sus deseos de desplazarse en bici por la ciudad.

Podemos transformar nuestro local en un mixto de garaje de motos y trastero donde los vecinos del inmueble y los de los inmuebles próximos dejen sus motos bicicletas y trastos varios, Con estanterías metálicas y algún tipo de tablero, se puede dividir el local dejando la hasta metro y medio de altura, un espacio diáfano para aparcar motos y bicicletas, que se sujetaran a anillas metálicas dispuestos en la pared o en el mismo suelo. A partir de esta altura, se disponen de armarios hasta el techo, cerrados con candados en el que cada cual guarda sus pertenencias. Una escalera corredera permite acceder sin riesgo a los armarios y no molesta a los motoristas.

La puerta de la calle es suficientemente ancha para el paso de una moto pequeña y se puede colocar una cerradura electrónica, en la que cada llave es diferente a las demás, de forma que si alguien pierde una llave se puede conseguir que la cerradura deje de abrir a esa llave sin necesidad de cambiar las cerraduras al resto de los usuarios.

Hay algunas de estas cerraduras RFID que funcionan simplemente aproximando la llave con lo que permite abrir sin que el conductor de la moto abandone su vehículo. Con el conjunto de alquileres modestos de plazas de moto y trasteros puede conseguir incluso mas que lo que conseguiría alquilando el local al completo.