GrúasLa crisis financiera que estamos padeciendo en estos momentos, con las consecuentes inyecciones de liquidez a los bancos por parte de los bancos centrales, entre ellos el BCE, tiene su origen en el mercado hipotecario de EEUU. Allí se han concedido hipotecas basura a clientes que ante las subidas de tipos de interés no han podido pagar las cuotas, y la bajada del precio de la vivienda hace que sea imposible recuperar el dinero a devolver al banco (o más bien, entidades dedicadas a conceder créditos).

Esto no sería más que una serie de quiebras en un sector muy determinado si no fuera porque ciertas empresas que han concedido dichas hipotecas crearon para financiarse bonos muy rentables que han comprado y comercializado bancos por todo el mundo. Ahora, al quebrar, los bonos no valen nada y se ha desatado la crisis.

El problema que se presenta es que como consecuencia de la falta de liquidez los bancos no quieren prestarse dinero entre ellos, ya que no se sabe si realmente podrán pagar. Esto es una crisis financiera en toda regla. ¿Cómo nos afecta a nosotros en España? Bueno, suponiendo que los bancos y cajas no hayan concedido hipotecas basura, cosa que veremos en el futuro con la tasa de morosidad, los tipos de interés de referencia pueden subir.

Si los bancos no se prestan dinero entre ellos, el Euribor sube, ya que por definición el Euribor es la media de tipo de interés de los préstamos que se hacen entre los bancos. Esto podría no ser así, ya que para calmar la situación se está empezando a hablar de que los tipos de interés en Europa no subirán en septiembre, como se esperaba, y en EEUU puede que incluso bajen. Aún así hay dudas de que el BCE no siga con su plan y sitúe los tipos en el 4,25% en su próxima reunión, ya que lo contrario sería lanzar un mensaje de que la crisis es más grave de lo que se dice. Solbes, por ejemplo, apuesta por una subida.

Sin embargo hay otra consecuencia de todo esto y es que las entidades bancarias se pongan mucho más estrictas a la hora de conceder hipotecas, ya que ahora no es el mejor momento para estar en la lista de “sospechosos” de conceder hipotecas sin garantías. Esto hará que se cumplan estrictamente los límites del 80% del valor de la vivienda hipotecada y del 33% de sueldo neto como límite de cuota. Todo lo que exceda dichos baremos empieza a ser peligroso.

Y no sólo eso, posiblemente las constructoras también tengan mayores problemas para conseguir créditos, ya que el negocio se ve ahora como de riesgo. Si una empresa se endeuda para construir unas viviendas que no logrará vender debido a que los posibles compradores no consigan financiación, los bancos también ven peligrar su dinero.

Todas estas noticias parecen dar un empujoncito más a la bajada del precio de la vivienda. Habrá que seguir atentos.