Como todas las cosas en esta vida cualquier avance técnico tiene su parte buena y su parte mala, el video portero no puede ser la excepción. Que duda cabe que el artefacto, resulta utilísimo a la hora de decidir si se abre la puerta del portal a un desconocido o no. Se acabó el abrir a ciegas a cualquiera que diga que es el cartero. Al fin y al cabo con ese objeto se diseñaron los video porteros y esa misión la cumplen a la perfección. Lo malo es que, como todo, enseguida hay quien ha encontrado otra utilidad al aparato no prevista por su inventor.

Por motivos profesionales visité una vivienda, cuya dirección no diré, donde la señal del video portero, (no se como, pero no debe ser muy complicado), la había derivado al televisor del salón, como un canal más. Así que mientras planchan o hacen otras faenas domésticas, practicaban una especie de Gran Hermano, que de no haberlo visto con mis ojos lo creería imposible.

Eran una madre y su hija de unos trece años. El diálogo no lo recuerdo exactamente, pero era más o menos como sigue.

Madre – Ahí va Natí.

Hija – ¿Adonde irá a esta hora?.

Madre – Se la habrá olvidad comprar algo.
… … … … … …
Etc. etc.

Sinceramente que eso lo hicieran en mi presencia, como la cosa más natural del mundo, me dejó totalmente descolocado. Jamás se me había ocurrido pensar que existieran personas, cuya mayor distracción, fuera vigilar lo que pasa en el portal, ni que el portero automático, fuera una cámara en funcionamiento las 24 horas del día y no solo cuando alguien aprieta el botón.

¿Alguien se le ha ocurrido pensar que en su casa también puede existir un vecino aparentemente normal, pero psíquicamente enfermo, cuya mayor pasión sea saber que hacen sus vecinos?. Con alta probabilidad, si existe un video portero, hay alguien cuya mayor diversión será vigilar las entradas y salidas de los vecinos de la casa. Así que por favor, se acabaron los morreos de última hora a la novia, o el ajustarse las medias o la falda en el portal antes de salir a la calle.

Puesto que es técnicamente factible, no me cabe duda de ello, desviar la imagen de lo que pasa en el portal 24 horas, supongo que será igualmente factible, grabar lo que se vé en un vídeo de larga duración. Todo ello sin el menor control social de la grabación y de el uso que se pueda hacer de ello.
Al menos las cámaras de vigilancia de las calles si tienen una reglamentación que cumplir.

He recorrido los catálogos de varios porteros automáticos en la esperanza que, al menos los modelos de mayores prestaciones, tuvieran un control de estos usos incorrectos. Desgraciadamente en ninguno de los visitados hay nada al respecto y no es eso solo, es que ni siquiera se hace mención del posible uso incorrecto del aparato. El resultado no puede ser más desolador, en ningún lado se hace referencia a este peligro ni indican algún sistema para evitarlo. Por supuesto no puedo asegurar que ello ocurra en todos los aparatos y modelós. Con mucho gusto informaré de los modelos que tengan en cuenta esta característica si me lo hacen saber.

El colmo es el caso de la empresa Jolve, directamente aconseja poner “una cámara (escondida o no) colocada en la entrada del edificio. Se envía la señal de vídeo a la antena de televisión y se convierte en otro canal de televisión más. A través de los televisores de la vivienda se visualiza la cámara”

Bueno, pues estos señores, tampoco han caído en el mal uso que se puede dar a esa cámara, pese a tener entre sus “ventajas” el que, “la cámara es en color y de alta resolución, siendo la visualización en un televisor óptima” y “no tener que levantarse cada vez llaman al portero, desde cualquier habitación que haya televisor se visualiza rápidamente quien es la persona que llama”. Espero que al menos la señal se envíe unicvamente a la antena colectiva del edificio interesado y no a todas las de las proximidades. Nada nos debe extrañar que esta empresa tenga como segunda marca la de SpiaTV

Lo dicho, si usted pertenece por vocación al cuerpo de vigilancia vecinal, no tiene mas que convencer al presidente de turno de su comunidad de vecinos, que proponga la instalación de un video portero automático y con solo pagar una pequeña derrama en los gastos de comunidad, tendrá para el resto de su vida un canal adicional en su televisión, de la máxima actualidad, Canal Maruja, la vida de sus vecinos ON-LINE ante sus ojos.

A veces alucino, ¿es posible que lo que he vivido personalmente yo, sea una excentricidad tan grande, que ningún fabricante se haya percatado de esa posibilidad?. Me gustaría que entre los lectores me comentaran algo sobre el tema, de lo que hayan sido testigos personalmente o les haya contado alguien. No puede ser que sea tan bicho raro que estas cosas solo me pasen a mi.

Mi opinión es triste. Creo que los fabricantes conocen perfectamente el problema y se han percatado de su gravedad, pero no han encontrado forma de ponerle coto, o la solución es económicamente inviable, pues les saca del mercado, y han optado por el silencio, y una vez instalado y cobrado el aparato, allá otro con el problema de la privacidad..

Marcas de video porteros estudiados para ver si mencionan el problema:

Jolve
Fernax
Guinaz
Fringe
Tegui y nuevamente Tegui