Como era totalmente previsible, según datos del Ministerio de Fomento, en los tres primeros meses de este año ha descendido el número de visados emitidos de Obra Nueva respecto del mismo periodo del año anterior,

Llama la atención la fuerte caída en Navarra, un 33,1% menos, que se destaca fuertemente de los siguientes, País Vasco y Baleares (-6,8) y Madrid (-6,7%). Cediendo algo están Aragón (-2,6%), Canarias (-2,4%) y Andalucía (-1,9%).,

No obstante en el resto de comunidades siguen aumentando el número de visados concedidos. Asombrosos son los casos de Cantabria, con un incremento del (74%), y de Murcia con un 46,4%, y fuertes pero más moderados son Castilla-La Mancha y Extremadura (18,8%) Valencia (15,2%), La Rioja (15%), Asturias (12%), Cataluña (9,8%), Castilla y León y Galicia (5,6%).

Estas cifras más que aclarar la situación alimentan más la confusión. ¿Qué se sentido tiene que en Navarra se inicien un tercio menos de viviendas este aña? ¿Tiene sentido que según todos, la venta de vivienda de costa esté muy paralizada y se construyan en Murcia un 74 % más que el año anterior?

Los números no marcan una tendencia clara, y parece que influyen más motivos de índole locales que las fuerzas del mercado. Hay además que tener en cuenta un factor que distorsiona los números, en muchos casos se adelantaron solicitudes de Licencia de Obra Nueva por algo, que es ajeno al mercado, la entrada en vigor del Código Técnico de Edificación, que originó un aumento artificial de visados de Obra Nueva en el tercer trimestre del 2006, que en buena lógica, se deberían haber cursado en circunstancias normales en el primer semestre de este año.

El número de visados de Obra Nueva es un importante indicador que anticipa en dos años la situación del mercado laboral en la construcción. Las cifras actuales indican que en los próximos dos años, el número de puestos de trabajo en construcción de viviendas tenderá a estabilizarse, aunque con una ligera tendencia a la baja. Esto en sí no parece una mala noticia y no lo sería si no continuaran llegando inmigrantes, legales e ilegales al país de forma imparable, pues la construcción, suele ser el primer destino de los emigrantes. Solo una vez asentados en el país y con mejor conocimiento de nuestro idioma y nuestras costumbres, pueden aspira a otro tipo de empleo en sectores como la hostelería o los servicios.

Si continúan llegando descontroladamente emigrante a nuestro país y la construcción no solo no aumenta, sino que disminuye su requerimiento de mano de obra, estos emigrantes no encontrarán un salario que los alimente, con los riesgos que ello conlleva,

Via Hispanidad