Hace ya bastantes meses escribí un artículo sobre pueblos abandonados. Me quejaba en él de lo difícil que es localizar información sobre este tipo de pueblos. Recordaba haber tenido en mis manos un libro sobre el tema, pero no sabía que había pasado de él. Lo he recuperado, resulta que se lo regalé a un amigo, que ha tenido la deferencia de prestármelo, pues utiliza el libro con cierta frecuencia como guía de inspiración para realizar excursiones de senderismo. Se trata de Pueblos Abandonados escrito por Pilar Alonso y Alberto Gil y publicado por la Editorial Susaeta en su colección El Viajero Rural con el ISBN 84-305-9497-3.

Por desgracia de poco les va a valer esta información, pues he buscado en le catálogo de la editorial y tanto el libro como la colección no aparecen, por lo que es más que probable que haya desaparecido del catálogo. En buscado infructuosas este libro por internet y no he tenido éxito. También he tratado de encontrar una página web de los autores y he fracasado. Puesto que el libro les será difícil de encontrar les diré en síntesis, que es una recopilación de fichas de unos sesenta pueblos abandonados, donde cada ficha contiene un par de fotografías del pueblo, un pequeño plano de como llegar a él y algo de información sobre su historia y el motivo de su decadencia, adicionalmente en otro par de hojas a cada pueblo se le añade lo que podremos ver o hacer por los alrededores.

Es una completa selección que recoje desde pueblos como Belchite (Zaragoza), un recuerdo vivo de los desastres de la guerra, a Acin (Huesca), matado por una desacertada política de repoblación forestal, que acabó con las praderas de las que vivían sus habitantes o Las Minas (Albacete), que como su nombre indica, tenía su razón de ser, en la explotación de unas minas de azufre que causaron con su cierre la muerte del poblado. Junto a estos pueblos, muertos de forma singular, están la mayoría, que murieron víctimas de una tierra dura y cicatera, un trabajo escaso y de nula comunicación y accesos a la vida moderna. .

Estamos ante un lamentable ejemplo de la nefasta aplicación de las Leyes de la Propiedad Intelectual, Me gustaría incitarles a comprar el libro, pero el libro ya no existe en el mercado. A falta de ello, me gustaría dar algo más de la información sobre el contenido del libro, pero si lo hago, vulnero las limitaciones impuestas por el Copyright, que expresamente prohíbe la reproducción del contenido del libro por medios informáticos. Así pues, cumplo la ley y aunque con ello no mejore la economía de sus autores, se impide que se divulgue su contenido entre el público, ¿quien sale beneficiado de esta situación?.

Si alguien busca un lugar como este, por que desea realmente encontrar un sitio tranquilo donde establecer la primera o segunda residencia, que sepa que se va a encontrar con serios problemas, malos caminos para llegar, falta de fluido electrico, sin agua potable, sin albañiles que le ayuden a montar la casa. De todas formas hay cada vez más gente que lo hace. Si no son muchos puedo enviarle a través de email informacion sobre los pueblos de la zona que desee. Al hacerlo en plan privado no rompo las reglas del Copyright.

Por lo que he podido averiguar, los autores son expertos en textos de divulgación de la cultura rural y creo que cualquier obra con su firma, será útil a los que aman sumergirse en la naturaleza, en busca de nuestras raíces culturales e históricas. En la librería Desnivel.com no encontramos este título, pero hay libros de los mismos autores editados también por Susaeta con títulos muy sugerentes, como 100 Alojamientos escogidos en el campo que en palabra de sus autores, entre un total de 2.000 casas, hemos escogido aquellas que por su emplazamiento privilegiado en el campo, su caracter acogedor, su decoración o su cuidada arquitectura garanticen unas vacaciones con el auténtico sabor del mundo rural.

Con todo el libro más sugerente es el Atlas Rural de España y Portugal, que según sus autores, le han hecho recogiendo lo más valioso de nuestro país con los ojos de quienes sentimos un interés especial por las raíces de la cultura tradicional y por todo aquello que se aleja de las fronteras urbanas. El viajero, por tanto, no va a encontrar aquí ninguna referencia a las grandes ciudades ni otros contenidos habituales en las guías. Nuestra intención ha sido más bien la contraria: mantener siempre la mirada atenta sobre un medio rural que va desvelando, paso a paso, sus secretos.

Por último he buscado en la Tienda Verde, para mí, la mejor tienda de cartografía y literatura para los amantes de visitar los vericuetos de la geografía hispana, y he encontrado entre otros de estos autores una Guía Esencial para viajar con Niños por España que no dudo, me hubiera sido de mucha utilidad, en los tiempos, ya lejanos, que recorría con mi familia en un coche cargado hasta los topes, la geografía española.En ambas librerías pueden comprar a trvés de Internet y són de plena confianza.

Me hubiera gustado contactar con los autores para que me contarán como llegaron a localizar los pueblos abandonados, pues por más que lo he intentado y sigo intentandolo, no encuntro sitio donde documentarme sobre los pueblos abandonados. Mi último intento ha sido consultar en Google el nombre de una selección aleatoria de los nombres de los pueblos abandonados que viene en la guía, por si casualmente aparecen unidos a listas de pueblkos abandonados, pero no he tenido tampoco éxito.

Un ultimo ruego. Estos pueblos fueron abandonados por sus habitantes que se llevaron cualquier objeto de valor. Lo único que quedan son restos de su cultura, quizá los hierros con que defendían una ventana, la talla del extremo de una viga o una puerta tachonada de clavos. Por favor deja las cosas donde están. Pueden fotografiarlas, son objetos toscos,hechos a mano. Si quieres puede reproducirlos sin el menor esfuerzo y por muy poco dinero. Si te los llevas, quien venga detrás de tí no comprenderá el sentido de las piedras que dejas. Tu eres senderista, no un dominguero, disfrutas de la naturaleza, aprecias la cultura, respeta el entorno y dejaló tal como lo encontraste.