desarrollo_urbanistico_sostenible.JPGUn interesante artículo publicado en el diario digital El País nos muestra algunos problemas y particularidades de la conjugación entre el medio ambiente, la vivienda y el urbanismo.

Durante el último año hemos podido conocer numerosas noticias que hacían mención a la corrupción urbanística en distintos ámbitos y a distintos niveles, tanto en un pequeño pueblo como en una gran ciudad. Algunos municipios han incrementado sus habitantes gracias a las recalificaciones del suelo, en muchas ocasiones no se ha tenido en cuenta la armonía entre el factor medioambiental, el urbanismo y la vivienda, siendo una ecuación imposible por sus formas.

Para lograr enmarcarse dentro de la sostenibilidad es necesario formular adecuadamente esta ecuación, la proliferación de las actuaciones realizadas hasta ahora sólo conducen a un deterioro del medio ambiente y nuestros recursos naturales, el urbanismo debe ser un concepto racional que case con el entorno y cuide el medioambiente.

Ahora bien, cuando el mal ya está hecho, cuando se ha construido en un lugar que debía ser respetado, siendo estas construcciones ilegales, no se derriban para restaurar el entorno que antes se encontraba, simplemente porque este tipo de actuaciones crean un gran impacto social y ningún político quiere cargar con las consecuencias.

La utilización del suelo debe ser sostenible y debe responder a unos intereses comunes que nos beneficien a todos, pero para llegar a la ecuación se necesitan solventar todos los problemas que inciden en ella, por ejemplo, los recursos económicos de un ayuntamiento o mejor dicho, sus problemas presupuestarios inciden en la explotación abusiva del suelo ya que es un buen modo de obtener recursos, si además añadimos la corrupción urbanística, la sostenibilidad ha desaparecido de la ecuación.

Los tres conceptos son necesarios e indispensables, si se logran limar los problemas de corrupción, los problemas presupuestarios y la conciencia sobre el medioambiente está presente, se obtendrá finalmente la ecuación perfecta.

Vía | El País
Más información | Ecología y Desarrollo
Foto | Nosevende