vivienda¿Se acabo la fiesta? Es lo que afirma Joan Ollen, presidente del colegio oficial de agentes de la propiedad inmobiliaria de Barcelona, ante la caída de las ventas de pisos usados entre el 40% y el 50% desde junio del año pasado. La situación ha llegado a acercarse al colapso: los propietarios valoran muy al alza, pero ya no hay tanto mercado para absorber esta oferta, los pisos tardan en venderse mucho más pero siguen sin bajar.

La vivienda de segunda mano es la primera en recibir un correctivo por parte del mercado. La solución para los propietarios pasa, inevitablemente, por bajar precios si quieren vender pronto y no seguir viendo como más y más viviendas se unen a la oferta para dificultar todavía más la venta. También, ante la bajada de la ventas, habrá que observar como afecta a la gran cantidad de inmobiliarias que han florecido en los últimos años con el viento a favor de pisos que se vendían en dos o tres meses.

Vía | Suplemento Propiedades de El País (en papel)