Una forma de acceder a la propiedad de una vivienda es inscribirse en una de las múltiples cooperativas que se forman para la construcción de viviendas.

En pura teoría si uno se asocia a una cooperativa de viviendas, no está comprando una casa, sino que la está construyendo, es decir que, y vuelvo a repetir, en teoría, corre con las ventajas y riesgos de ser el promotor de la vivienda.

Por tanto, y repito por tercera vez, en teoría, obtiene una vivienda a precio de coste, y no de mercado, pero corre los riesgos que corre el promotor, que los costes se disparen por una mala gestión, o una subida de materiales o mano de obra no prevista, o que los plazos de entrega no se cumplan.

La Ley de Cooperativas define las cooperativas como “una asociación autónoma de personas, que se han unido de forma voluntaria para satisfacer sus necesidades y aspiraciones económicas y sociales en común, mediante una empresa de propiedad conjunta y de gestión democrática. Los socios tienen el derecho a participar en la actividad cooperativizada, y el deber de contribuir económicamente a la misma”. La realidad es que de la teoría, a la práctica, hay cierto trecho que hacen que en en la práctica, ni el cooperativista sea un auténtico promotor, ni que el precio al que consigue la vivienda, sea el de estricto coste de construcción.

La construcción de un edificio es lo suficientemente compleja como para que se pueda decidir de forma asamblearia entre los cooperativistas, por tanto, pese a lo que diga la ley, a la hora de la verdad, el cooperativista delega en unos representantes y estos a su vez en profesionales de la construcción, que, lógicamente, tiene un sueldo acorde con su cualificación laboral, con lo que buena parte del beneficio obtenido de ahorrarse un promotor, se va en pagar los sueldos de quien en la realidad le sustituye.

Tradicionalmente las cooperativas, por su propia esencia, son sociedades especialmente gratas y apreciadas para los sindicatos. Ello ha sido causa que en el anterior régimen los Sindicatos (verticales) promovieran la Unión de Nacional de Cooperativas de Viviendas que plagaron los viejos barrios de absorción de casas creadas por la Obra Sindical del Hogar y que en con la democracia, otros sindicatos, esta vez de clase, fueran los que recogieran el testigo y impulsaran el cooperativismo para la construcción de viviendas sociales..

La empresa privada, vio también en la gestión de cooperativas una posibilidad de negocio. Ello dió lugar a la aparición de empresas dedicadas a impulsar y gestionar cooperativas de viviendas Así, poco a poco, el concepto inicial de cooperativismo, fue quedando cada vez más diluido, pasando de ser una forma de expresión práctica de la solidaridad social, a ser solamente un modo de obtener una vivienda algo más barata, pero muy semejante a lo que siempre existió, la compra de viviendas sobre planos.

El estrepitoso fracaso que supuso la quiebra de la PSV, uno de los grupos coopertivistas del “Plan 18000”, nacido bajo impulso del sindicato UGT, abrió aún más la vía a la iniciativa privada en el mundo cooperativo, al perder los sindicatos en general, la confianza del público en su labor de gestores de cooperativas.

Como siempre ocurre en estos casos, pagaron justos por pecadores, pues si es cierto que la PSV acabó como el rosario de la aurora, por el descontrol en el uso de los fondos de las cooperativas por parte de los responsables puestos por la UGT, las cooperativas creadas por el otro gran sindicato CCOO, alcanzaron sin sobresaltos los objetivos propuestos, con retrasos y aumentos de coste similares a los obtenidos por la cooperativas dirigidas por empresas privada en similares circunstancias.

La cooperativa es un medio razonable para alcanzar la propiedad de una vivienda a un precio menos elevado que el que tendría esa vivienda en el mercado. A cambio de obtener mejor precio, lógicamente, se corre cierto riesgo, en lo referente al precio final, en la fecha de finalización las obras, y en la calidad esperada de acabados y materiales. Indudablemente comprar una vivienda terminada, tiene menos riesgo que comprar sobre plano, pero lógicamente supone también mayor precio.

Hoy siguen creándose cooperativas de vivienda, pero la mala experiencia de la PSV, ha tenido como repercusión, que hoy el contrato firmado por los socios cde una cooperativa, da mayor garantía de llegar a buen fin. Con ello, indudablemente disminuye en gran medida la incertidumbre de la aventura, pero el precio final se resiente con el coste que las seguridad conseguida, supone en avales bancarios y fianzas de diversa índole, lo que aproxima aun más el coste de la viviendas en cooperativa a las de las viviendas compradas sobre plano a empresas privadas, con lo que el mayor incentivo de pertenecer a una cooperativa, el menor precio final, disminuye.

Si desea incorporarse a una cooperativa de viviendas, debe cerciorarse que se cumplen los siguientes puntos:

— La cooperativa tiene que estar constituida ante notario e inscrita en el Registro de Cooperativas.

— Deben entregarle una copia de los estatutos sociales y estudiar derechos y obligaciones. En especial, saber las obligaciones a que se compromete por permanecer en la cooperativa y las condiciones para abandonar la cooperativa.

— Cualquier aportación económica,debe estar avalada por un banco o una compañía de seguros.

— Si tienenya terrenos en propiedad, o si no los tuviera, que posibilidades hay de abandonar la cooperativa antes del inicio de las obras, si el proyecto final le convence.

–. En caso de existir ya un proyecto, coste y plan de financiación del mismo.

— Recibir por escrito el proyecto y la memoria de calidades lo más detallada posible.

— Recibir un contrato con la adjudicación de una determinada vivienda, plano, con especificacion de piso y puerta..

Direcciones de Interés

UCI, ventajas e inconvenientes de distintas formas de adquisición de viviendas
CONCOVI Confederación de Cooperativas de Viviendas . Esta organización edita una revista sobre Cooperativas de Viviendas que puede leerse/descargarse en su versión pdf
Vitra , organismo que engloba las cooperativas de viviendas inpulsadas por es sindicato CCOO
Consumer.es muy interesante artículo sobre el tema.
i-Iabogado.com. La Cooperativa de Viviendas

Este articulo pertnece a una serie dedicada a diferentes formas atípicas de conseguir una vivienda. De momento la forman los siguientes capítulos:

Este articulo pertenece a una serie dedicada a diferentes formas atípicas de conseguir una vivienda. De momento la forman los siguientes capítulos:
1.- Construir tu propia casa
2 – Construcción de adobe
3 – Viviendas prefabricadas
4 – Comprar pisos en subasta
5 – Agencias de pisos cinco estrellas
6 – Loft
7 – Pueblos abandonados
8 – Vivir en cuevas en el siglo XXI
9 – Cooperativa de viviendas
10- Casas móviles
11- Casas plegables
12- Viviendas hechas con containers marinos
13- Biovivienda 1ª Parte
14- Biovivienda 2ª Parte