dineroPrácticamente todos tenemos asumido que la tendencia del euribor no se va a detener y que las hipotecas van a seguir subiendo. En este escenario hay hipotecados que empiezan a preguntarse si sería más conveniente elegir una hipoteca de tipo fijo en lugar de una hipoteca de tipo variable.

La idea no es descabellada en absoluto, en una hipoteca de tipo variable y con un escenario de subida de tipos nos veremos el año que viene pagando bastante más ¿cuánto? Pues no se sabe, reina la incertidumbre, pero la tendencia del euribor no tiene visos de detenerse. Así las hipotecas de tipo fijo cuentan con la ventaja de que la cuota mensual que pagamos permanece inalterable durante toda la vida de la hipoteca, sin sobresaltos cuando leemos las noticias de economía y vivienda.

Con este tipo de hipoteca por tanto podemos hacer un ajuste mucho más exacto entre ingresos y pagos. Pero esto tiene un precio: para empezar que el interés que nos ofrezcan será bastante superior al interés a tipo variable al que podríamos acceder. Además en este tipo de créditos no suelen ofrecer un plazo de amortización muy amplio (doce años es lo más usual) y lo peor de todo es que no nos beneficiaríamos de las bajadas de tipos.

Personalmente no creo que sea el momento de una hipoteca de tipo fijo, es más, al precio que está la vivienda dudo que haya mucha gente que se la pueda permitir por lo ahogado de los plazos y el alto interés. Eso sí, si nos vamos a plantear adquirir una vivienda en los próximos meses debemos hacerlo con ojo y asegurarnos de poder asumir subidas importantes del euribor. Nunca es una buena opción una hipoteca que nos tenga con el agua al cuello y ahora menos que nunca.