El número de inmigrantes que han llegando a España en los últimos tiempos es un misterio, pues las estadísticas reflejan a los emigrantes “con papeles” y todos sabemos que los “sin papeles” son abundantes, pero por su propia esencia nadie los puede contar. Los padrones municipales registran una parte significativa de los “sin papeles” pero nadie se atreve a conjeturar que proporción representan esto sobre el total real existente.

Según Expansión, los expertos indican que aproximadamente un 10% de la población que hoy habita en España es inmigrante. Los inmigrantes que inicialmente cubren las vacantes de puestos de trabajo que dejan los españoles, con el tiempo, regularizan su situación legal, aprenden el idioma, consiguen el reconocimiento de su titulación académica cuando la tienen, y sobre todo, van progresando en su trabajo, de modo que pasado algún tiempo, mejoran en situación.

Ya hoy, en las grandes urbes, el inmigrante es una parte no pequeña de la clientela que se acerca a las inmobiliarias. Al estabilizar sus ingresos, reúnen a su familia y pasan de compartir vivienda, con frecuencia en penosas condiciones de habitabilidad, a pretender tener una vivienda, como propietarios o inquilinos, junto a los jóvenes que se quieren emancipar.

En parte debido a su demanda, el mercado conserva aun mucha fuerza, en el segmento de viviendas de menor precio, lo que empuja su precio al alza, provocando una anormal comprensión del mercado, pues en las viviendas de más calidad con precios medios y elevados, el retraimiento de la demanda, empuja los precio hacia abajo, pero en la gama baja hay aún tendencia al alza, lo que permite que con reducidos incrementos en el precio de compra o alquiler, se pueda acceder a viviendas proporcionalmente mucho mejores. .

Cuando se trata de comprar una vivienda, no hay el menor problema, cualquiera vende a un inmigrante, pero cuando lo que pretenden es alquilar, la cosa cambia. Hay dos tipos de clientes sin DNI, el extranjero y el emigrante. El primero es objeto de veneración, el segundo lo es de desprecio. Pues, ni son de fiar todo lo que viene de, (por decir una país), Alemania, ni es de despreciar todo lo que viene, (por decir un país), Ecuador.

Lo importante no es la nacionalidad sino la persona. Constantemente oigo a gente que quiere alquilar un piso, “pero que no sean emigrantes”, esta xenofobia, (que no nos guste o no, todos tenemos en mayor o menor medida), quiere realmente decir, que no sean, sucios, mal educados, malos pagadores, etc etc.

Podría, siguiendo sus instrucciones, alquilar su vivienda a personas con DNI español e hijos de españoles, que son sucios, mal educados, malos pagadores, etc. etc, He tratado con muchos de fuera, tantos “extranjeros”, como “emigrantes” y procuro apartar mis prejuicios y tratar de ver algo más que sus “papeles”, trato de ver su personalidad.

Precisamente para un pisito de mi hermana, (figúrense si pondré cuidado cuando lo alquilo), encontré un inquilino “emigrante”, dominicano. Hace poco dejó la casa, porque se volvía a Santo Domingo, con la idea de montar un pequeño negocio con lo que había conseguido ahorrar. Como casero, este inquilino fue una perla, perfecto pagador, cuidadoso de la casa, en absolutos conflictivos con los vecinos, ¿qué más se puede pedir?. .

En caso de la compra el calvario para el emigrante está en conseguir el crédito. Teniendo trabajos inestables, a veces no declarados, muchos inmigrantes tiene ingresos suficientes para pagar holgadamente un crédito, pero tiene dificultades a la hora de poderlo demostrar al banco. Surge aquí una figura, que en muchos casos, resulta les resulta imprescindible a los emigrantes, alguien con bienes suficientes que pueda firmar como avalista del crédito.

Este avalista es a veces un pariente, incluso un compatriota, pues entre los inmigrantes hay una solidaridad, que ya queríamos que existiera entre los españoles. Pero no nos engañemos, si en algunos casos aparecen avalistas de forma alturista, en muchos, es la versión moderna del usurero. Una persona, desde mi perspectiva absolutamente inmoral, pero que los emigrantes precisan, porque los bancos exigen un garante a sus créditos. Convendría buscar una solución que por un lado permitiera a los inmigrantes conseguir créditos razonables a sus ingresos reales y por otro erradicara, a estos usureros y toda la cohorte de matones y extorsionadores que les acompañan.

Plano de distribucion de emigrantes tomada de las publicaciiones del INE

La serie de artículos Vivienda y Futuro está formada por los siguientes artícuulos:

1 – El futuro esta escrito (a medias) – El INE proporciona información para el futuro
2 – De piramide a peramide 1900-2001– Evolucion demográfica de España
3 – La baby boom se ha ido de casa – Nunca volvera a haber tanta demanda
4 – El mercado emergente de la tercera edad – Los jubilados quieren ser clientes
5 – Los inmigrantes viven aquí Los emigrantes también son clientes de la vivienda
6 – La familia adelgaza – La familia española es mas pequeña
7 – Los divorcios multiplican por dos – Hogar para los divorciados
8 – Singles y Dinkis, un mercado de gusto diferente – Sobre solteros y parejas sin hijos
9 – Nos mudamos al polígono – Las oficinas se van a las afueras del Area Metropolitana