El lunes 17 de Julio aparecieron en Madrid, noventa y siete inmobiliarias con panfletos y pintadas, en las que se decía “Este local ha sido cerrado por servir de herramienta para traficar con los derechos de los ciudadanos. ¡La vivienda es un derecho, no un privilegio!“.

Aunque ninguna organizacion se ha responsabilizado de la acción, suponemos que la han efectuado personas próximas a la treintena, que protestan de esta forma por la carestía de la vivienda.

Su acción es similar a acusar a las gasolineras del precio de los combustible. En una economía libre el precio de mercado se fija por el equilibrio de la oferta y la demanda, en el año pasado se han construido en España 850.000 viviendas, una cifra record, que demuestra que la carestía no se debe a que se haya manipulado la oferta para encarecer el producto, sino que, a pesar de haber una oferta record, la demanda se ha disparado, fundamentalmente por que la generación que busca casa se corresponde con las quintas mas grandes de la historia.

Acusar de especulador a quien intenta vender una vivienda al mejor precio posible, es absolutamente demagógico. Cualquier ciudadano que desea vender una vivienda, incluso los padres de loa mismos que hayan participado en la protesta, trata de venderla al mayor precio posible y lógicamente las Agencias luchan por conseguirlo.

Vivimos en un país que se ha dado a si mismo un sistema económico liberal, y pese a problemas coyunturales que eleven el precio de la vivienda, está demostrado que este sistema es el que más eficazmente soluciona el problema de la vivienda. Si quieren conocer de cerca la solución dada al problema por las economías no liberales, basta que se vayan a Cuba y pregunten a sus ciudadanos como tienen de resuelto el problema.

Via MeneameLa haine