BancoUno de los mercados de más rápido crecimiento en todo el mundo es el de las hipotecas para musulmanes. Según la ley islámica, la sharia, el préstamo con interés no es legal, se considera usura, y por tanto las hipotecas como las conocemos en occidente no sirven.

Pero los bancos no son tontos y saben que hay mucho dinero en juego. Es por eso que se han inventado una forma de cumplir con la sharia y a la vez ganar dinero.

Esta forma consiste en que el banco, en lugar de prestar dinero, se convierte en co-propietario del inmbueble, y el cliente le paga un alquiler por su parte de la propiedad. Gracias a esos pagos el porcentaje de la propiedad en manos del banco va decreciendo. De esta manera, una vez pagadas un número de mensualidades por determinar, la casa pasa en propiedad al cliente musulmán.

Un pequeño truco que permite hacer negocio en un lugar que parecía inaccesible.

Vía | El Mundo y El País